Mis primeros 18 años los viví en Neuquén (pegadita a la Cordillera de los Andes) y mis siguientes 18 en Buenos Aires. Neuquén es para mi cielos despejados, vientos fuertes, mis viejos, mis hermanos y una infancia de puro placer y juego. Buenos Aires es Jorge, mis hijos, mi carrera, mi propia casa. Unos 1.200 km. los separan, pero yo voy –casi todos los días- de un lugar a otro.
En la foto el Río Limay, una partecita de Neuquén.
Y si, ya empecé mis 37. Me llamó mucha gente querida. Mimos, buenos deseos, estrujones, regalos divinos -como el de la imagen que ven-, besos y mucho amor! Mejor no pudo haber sido éste comienzo!
No tengo sueño, pero hoy me gustaría dormir todo el día para …no saber de esta migraña, de esta espalda dolorida. …no saber de dietas ignoradas y culpas cargadas. …no saber de gritos, pañales, llantos y enanos aburrimientos . Me gustaría dormir todo el día para poder soñarte, saber de vos, nomás.
Hace casi dos horas que estoy con los auriculares puestos tratando de laburar, pero … estoy rodeada!!!. Lalu, con bigotes de Nesquick, dibuja las rayas de un tigre y me pregunta (a cada raya) si me gusta. Maga en cambio, sentada en el piso me grita “UGAR”, “UGAR” y como no obtiene respuesta, desparrama el papel higiénico por la casa en señal de rebeldía. Desisto y me pongo a “UGAR” con los cachorros.
Mi despertador comenzó a berrear a las 5.20 y no hubo forma alguna de que durmiera un ratito más. Cuando despegué la cabeza de la almohada pensé que era capaz de matar a quien se me cruzara en el camino, pero en los pocos metros que hay de mi cuarto al de Maga, mi bronca se fue disipando hasta que finalmente desapareció. En medio de la oscuridad, un “OA” al mejor estilo Teletubbie, me dio la bienvenida. Piedra libre para Maga!